El juicio por la muerte de Mercedes Kvedaras en el country El Tipal se ha convertido en uno de los procesos más conmovedores de la provincia de Salta. La reconstrucción de los hechos, los testimonios y las pruebas científicas buscan determinar si se trató de un femicidio o de un accidente, como sostiene el principal acusado, José “Jota” Figueroa.
A medida que avanzan las audiencias, las diferencias entre las versiones se profundizan, mientras afuera del tribunal el reclamo es contundente. Mariana Hansen, amiga de la víctima, declaró a TN: “Convocamos a la gente para que siga apoyándonos y no se olvide de que estamos aquí firmes, esperando que la condena sea justa y la que corresponde. Exigimos prisión perpetua para el acusado”.
“La autopsia está clara, lo que empiece a suceder ahora en el juicio son maniobras de la otra parte. Todos sabemos qué pasó, no vamos a permitir que haya cosas que mareen el caso”, agregó Hansen, en una entrevista realizada por el periodista Héctor Alí. También se refirió al silencio que mantiene el entorno más cercano de Mercedes desde el 4 de agosto de 2023, cuando fue encontrada muerta. “Hay un gran hermetismo, pero por el dolor. La familia está totalmente destruida, no solo los padres, hermanos o abuelos, sino los niños. Estos chicos se quedaron sin papá y sin mamá”, afirmó.
Dentro de la sala de juicio, las pruebas científicas y los detalles del expediente muestran una hipótesis cada vez más alejada de la versión de un accidente. La evidencia revela la historia de una mujer que intentó defenderse, sometida a violencia extrema que derivó en asfixia, además de un intento posterior de encubrimiento. Según señaló Jorge Ovejero, abogado querellante, el acusado, exesposo de la víctima y único imputado, “baja la mirada, se tapa la cara, llora mirando para abajo” y “cuando declararon los forenses que realizaron la autopsia, Figueroa pidió salir de la sala, no quiso ver las fotos de lo que hizo”.
Los investigadores sostienen que Figueroa veía a su esposa como un “objeto de su propiedad”, la hostigaba y controlaba bajo una celotipia que se tornó mortal cuando ella decidió separarse. El horror ocurrió entre las 8 y las 9 de la mañana del 4 de agosto de 2023. Según testigos, Figueroa rompió su rutina habitual y pidió a un vecino que llevara a su hijo al colegio porque “no podía hacerlo”. Minutos después, salió de la casa visiblemente angustiado. En el baño del dormitorio principal quedaron marcas de violencia, objetos desplazados, rastros de lucha y uno de los aros de Mercedes.
A las 8:52, el acusado envió un audio a su suegra diciendo: “Perdón, no aguantaba más”, como una posible despedida. Cerca de las 11:30, el cuerpo de Mercedes fue encontrado en el asiento trasero de su camioneta, en un terreno baldío dentro del barrio cerrado El Tipal, cubierto con toallones. Figueroa fue hallado en el asiento delantero con un profundo corte en la garganta y un cuchillo de cocina a su lado; las heridas fueron determinadas como autoinfligidas. La autopsia reveló más de 40 lesiones en el cuerpo de la víctima, signos de defensa y asfixia mecánica prolongada, además de ADN cruzado: de él bajo las uñas de ella y de ella en las manos de él. Por estas razones, la fiscalía sostiene con firmeza que no hubo accidente, sino resistencia, y que Mercedes fue asesinada.
Por su parte, el acusado ofreció un relato distinto en un video reproducido al inicio del juicio. Figueroa habló de discusiones, celos y noches sin dormir. Relató que tras años juntos, con momentos buenos y malos, incluyendo infidelidades, notó cambios en Mercedes y que ella tenía otra pareja. Indicó que su intención era que la separación fuera tranquila y que esa madrugada no pudo dormir. Según su versión, esa mañana discutieron, “me nublé”, la agarró para zamarrearla y forcejearon hasta caer en la bañera. Cuando se levantó, ella ya no se movía. Confirmó que luego envió mensajes a su madre y a su suegra para que cuidaran a sus hijos y negó haber tenido intención de matar a Mercedes.
Esta semana, la defensa de Figueroa, encabezada por Juan Casabella Dávalos, denunció supuestos hostigamientos al acusado en la cárcel. El abogado afirmó que la psicóloga que asiste a Figueroa fue convocada de urgencia al penal por una supuesta orden judicial, pero que el acusado nunca solicitó dicha asistencia. Casabella vinculó esta situación a presiones del Servicio Penitenciario para que Figueroa acepte consultas con profesionales de la institución, algo que él rechaza para mantener su tratamiento privado. Además, denunciaron hostigamiento físico y psicológico en la celda, señalando que el personal penitenciario lo despierta dos o tres veces por noche, afectando su estado para afrontar el juicio. Mientras se espera una respuesta oficial del Servicio Penitenciario, la querella y familiares de Mercedes desconfían y no descartan que se trate de una maniobra de la defensa. TN intentó comunicarse en varias ocasiones con Casabella Dávalos sin obtener respuesta.
Uno de los testimonios más conmovedores en la sala fue el de María del Rosario Kvedaras, hermana de Mercedes. “
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