x Gastón Bonilla
Este domingo se llevó a cabo el Gran Premio de Emilia-Romaña en Imola, una carrera que dejó varias sorpresas a lo largo de su desarrollo.
Oscar Piastri partía desde la pole position tras una excelente clasificación el día sábado. Max Verstappen, quien también mostró un ritmo formidable en la Q3, lo acompañaba en la primera fila. Al apagarse el semáforo, el neerlandés no dudó en demostrar por qué es el actual campeón del mundo y ejecutó una maniobra exquisita en la curva Tamburello que le permitió tomar la delantera desde el inicio.
Con pista libre, Verstappen logró marcar vueltas rápidas y consistentes, lo que le permitió abrir una amplia ventaja respecto a sus principales perseguidores: Piastri y George Russell.
El piloto australiano intentó una estrategia de dos paradas, lo que terminó perjudicándolo. Tras su primera detención en boxes, cayó a la 12ª posición y se encontró con mucho tráfico por delante. Por su parte, Russell intentó un undercut que tampoco dio resultado. Al observar estas estrategias, tanto Verstappen como Lando Norris optaron por alargar su primer stint al máximo y realizar una única parada. Esta decisión se vio favorecida por un Virtual Safety Car (VSC), provocado por un accidente del francés Esteban Ocon, lo que les permitió pasar por boxes perdiendo menos tiempo y mantener posiciones privilegiadas para el resto de la carrera.
Los Ferrari, con Charles Leclerc y Lewis Hamilton, venían de una clasificación para el olvido, largando desde la 11ª y 12ª posición respectivamente en suelo italiano. Sin embargo, lograron remontar gracias a un gran ritmo de carrera y decisiones estratégicas acertadas. Esto permitió a Hamilton finalizar en una meritoria cuarta posición, mientras que Leclerc lo hizo en sexta.
Entre ambos se ubicó Alexander Albon, quien volvió a sorprender con un rendimiento sólido a bordo de su Williams. El tailandés adoptó la misma estrategia que los líderes, un stint largo y una sola parada, mostrando una vez más su consistencia y gran capacidad de manejo.
Por último, la carrera de Franco Colapinto tampoco pasó desapercibida. Tras una clasificación compleja —en la que marcó un buen tiempo que lo colocaba provisionalmente en Q2— intentó mejorar su vuelta, pero terminó sufriendo un accidente. A esto se sumó una sanción al equipo Alpine, que lo relegó al 16º puesto de partida, misma posición en la que finalizaría la carrera.
Colapinto apostó por una estrategia de una sola parada. Comenzó con neumáticos medios, siendo el piloto que más vueltas completó con ese compuesto, antes de colocar los neumáticos duros. Su ritmo era sólido y la estrategia prometía resultados, pero el Virtual Safety Car alteró sus planes: al no coincidir su parada con este periodo, perdió tiempo valioso, mientras otros pilotos aprovecharon para entrar a boxes con menos penalización de tiempo.
A pesar de no haber sumado puntos, el fin de semana fue positivo para el piloto argentino. Logró completar la carrera tras el accidente del sábado y dejó buenas sensaciones de cara a las próximas fechas.
Tras el Gran Premio de Emilia-Romaña, el campeonato de pilotos se encuentra más competitivo que nunca. Oscar Piastri mantiene el liderazgo con 146 puntos, seguido de cerca por su compañero de equipo en McLaren, Lando Norris, con 133 unidades. Max Verstappen, gracias a su victoria en Imola, se coloca en el tercer lugar con 124 puntos, reduciendo la distancia con el líder a 22 puntos
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